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no agobiarse en Navidad

Cómo agobiarse menos en la Navidad y Fiestas

Establecer límites saludables esta Navidad

¡Felices fiestas a todos! Si el período navideño te resulta emocionalmente agotador y luchas contra el agobio, puede ser una señal de que necesitas establecer unos límites saludables. Si, como yo, alguna vez te has encontrado luchando contra un árbol en una casa junto a bolsas de regalos y niños pequeños llorando, entonces puede ser el momento de parar y hacer un balance de cómo puedes empezar a cuidar de tus necesidades.

Puede resultar difícil

Establecer límites con la familia puede resultar difícil. Por ejemplo, si siempre has ido a la cena de Navidad con tus suegros, pero este año te apetece mucho ir a una casa de campo con tu pareja, decir de repente que vas a hacer algo diferente puede parecer un reto.

A la gente no le gusta que de repente «cambiemos las reglas» y empecemos a dar prioridad a nuestras propias necesidades. Si anteponemos continuamente las necesidades y los deseos de los demás a los nuestros, al principio nos sentiremos incómodos, sobre todo si somos una persona que complace a los demás. Establecer límites requiere práctica. Así es como podríamos abordarlo con el ejemplo anterior:

«Me ha encantado pasar las últimas Navidades contigo. Este año hemos decidido pasar el día de Navidad en el Distrito de los Lagos. ¿Podemos quedar para ir a verte un día antes de irnos?».

Mantenerse firme

Puede resultar difícil mantener los límites si los miembros de la familia se muestran molestos o enfadados. Sin embargo, si te mantienes firme y reconoces su malestar, ayudarás a tu familiar a ver que eres importante y que sus sentimientos también han sido escuchados. Diciendo: «Entiendo que te sientas molesto, pero hemos decidido que esto es lo que queremos hacer este año».

Si siempre has sido el anfitrión de las reuniones familiares y te ha parecido abrumador y estresante, no pasa nada por no hacerlo cada año. Cocinar, preparar y limpiar después supone mucho trabajo.

Podrías decir algo así como: «Este año no voy a organizar una reunión familiar. Suele haber mucho trabajo, así que este año me voy a dar un respiro». O puede que quieras ser el anfitrión de la reunión pero necesites ayuda; ¡pídela! Puedes pedir a cada persona que venga que traiga un plato y pedir a un par de personas que te ayuden con la limpieza posterior. Recuerda que la gente te trata según tus límites, así que si siempre has aceptado hacer más de lo que te corresponde, eso es lo que la gente esperará.

Está bien que no te guste la dinámica familiar

Tal vez esté ese primo que siempre se emborracha demasiado en la fiesta de Navidad y empieza a discutir con su padre, o el hermano que siempre comenta tu elección de carrera. Cada año lo has soportado, pero ya no tienes por qué hacerlo.

Puedes decir que estos comportamientos o comentarios no están bien. Puedes decirle a tu hermano que puede que no esté de acuerdo con tu elección de carrera/pareja/color de pelo, pero que es tu elección. Es fundamental transmitir el mensaje de que los comentarios son hirientes y que tus sentimientos y necesidades importan.

Si las conversaciones se tornan acaloradas por la política o las opiniones divergentes, está bien decir que es hora de cambiar de tema a algo menos controvertido y más agradable.

Autocuidado

Es importante que practiques el autocuidado. Tómate tiempo para ti cuando lo necesites. No se trata de ser egoísta, sino de dar prioridad a ti mismo y a tus necesidades. Si lo que necesitas es un paseo a solas, hazlo. Si quieres pasar una noche en casa en pijama viendo Netflix, dilo. Hace falta mucho valor para decir lo que necesitas cuando no estás acostumbrado a ponerte en primer lugar. Con el tiempo, tu autoestima aumentará cuando tú, y los demás, se den cuenta de que tú también eres importante.

 

Traducción y adaptación para PsicologosMyS.Com realizada desde: Counselling Directory

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